Un país huérfano

Dolor. Inmenso dolor de todo un pueblo desolado en las calles. ¿Quién, chavista o escuálido (antichavista) puede imaginarse a Venezuela sin Chávez, a Latinoamérica sin él? Pero, como decía Alí Primera, el cantautor revolucionario venezolano, los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos.
Hugo Chávez, la locomotora que impulsó la construcción diaria de la Patria Grande, la de los pueblos, deja una nación huérfana. Perdón, deja una patria huérfana. La era está pariendo un corazón, no puede más, se muere de dolor…”, diría Silvio Rodríguez.