La guerra mediática y la necesidad de reinventar el discurso y reimaginar la izquierda

Hoy, todas las luces de alarma permanecen encendidas en el norte y en el sur del sur ante la ofensiva restauradores del viejo orden neoliberal. Las fuerzas más reaccionarias del mundo han intensificado sus campañas para desestabilizar nuevamente a varios gobiernos latinoamericanos, en una experiencia que bien puede ser aplicada en cualquier país latinoamericano cuyos recursos naturales sean apetecidos por las potencias centrales.

Corrupción y democracia

Varios casos de corrupción que ocuparon primeras planas de los medios hegemónicos en los últimos meses, viralizados a través de las redes sociales, dejaron dos razonamientos: 1) si son gobiernos de izquierda es imposible que hayan cometido ninguna irregularidad y cualquier denuncia es parte de una estrategia de intervención imperialista, y 2) quienes dicen que si estos gobiernos de izquierda han cometido actos de corrupción, entonces, toda la izquierda es corrupta. Aclaremos: ambos razonamientos son por demás falaces y engañosos.

¿Por qué Macri no soporta Telesur? (Es que Telesur no es un canal, Telesur somos todos)

A nadie debiera sorprender los pasos que, en materia de comunicación e información, esté dando el nuevo gobierno argentino, atentando contra la democratización y contra la pluralidad de opiniones, favoreciendo groseramente a grandes grupos mediáticos . En esta Argentina donde se gobierna a través de decretos inconstitucionales, se intenta imponer la verdad única, la imagen única. Para ello es necesario acallar las voces e imágenes –los contenidos, las señales- que contradigan esos mensajes únicos, con relatos digitados y transmitidos casi al unísono desde las metrópolis del capital.

Telesur: así se parió la revolución

Alguna vez prometí –no recuerdo si sobrio o no– contar la génesis de Telesur. El problema radicaba –cuando hice esa promesa– en que a Telesur le habían salido tantas madres y padres que dejaban como falsa aquella sentencia de mater sempre certa… Es que ni siquiera puedo hablar del nacimiento de Telesur sin faltar a la verdad. Porque Telesur ni siquiera existía en nuestras calenturientas mentes. Lo del nombre digo. Pero la idea sí, claro, a pesar de lo extraño del reconocimiento de paternidades –cosa que me han dicho–, no es común en nuestro continente, salvo en las telenovelas.

Eduardo de América (Lapobre)

A Eduardo Germán María se le dio por firmar con el apellido materno, Galeano, para no usar el paterno anglosajón, Hughes, aun cuando utilizó el Gius para firmar sus caricaturas. Eduardo fue frustrado futbolista (por patadura), obrero, mensajero, caricaturista, periodista y finalmente escritor, para “ayudar a recuperar los colores y la luz del arco iris humano, algo mutilado por años, siglos, milenios de racismo, machismo, guerras y más. Sí, hermano, somos mucho más de lo que se nos dice”.

Los trabajadores uruguayos construyen su canal de televisión popular y comunitario

Los trabajadores uruguayos dieron un significativo pase al frente en la lucha por la democratización de la imagen y la palabra, al hacer público su pedido de un canal de televisión comunitaria. La central única de trabajadores no va sola en este proyecto, con ochos años de gestación, sino que cuenta con el apoyo de la Universidad de la República y los principales movimientos sociales del país: un verdadero canal popular y comunitario.