La comunicación en una Venezuela sin Chávez

Hoy, en medio de algunos cambios más de nombres que de formas o contenidos, se hace necesario repensar, desde el chavismo, la forma de información y de comunicación, los modos de construir un nuevo relato de país, la nueva narrativa de identificación y señas identificatorias propias. Y debe pensar en incorporar en la recepción de los mensajes a esa otredad que ha sido demasiadas veces obviada.

La nueva Venezuela necesita de una nueva comunicación

Venezuela asiste a la consolidación de una nueva identidad política, el chavismo, que trata definir desde sus consensos internos hasta sus diferencias con los adversarios, y a construir un nuevo relato de país, la nueva narrativa de identificación popular –superando definitivamente el del puntofijismo- y señas identificatorias propias. Las nuevas realidades imponen nuevas estrategias y tácticas y también políticas que mantengan unido el cuerpo social, habida cuenta del fracaso sistemático de la (falta de) política comunicacional. Hay que repensar, desde el chavismo, la forma de información y de comunicación.

Clarintina

En la puja por la democratización de la comunicación argentina, a la que se subió la corporación judicial abiertamente en favor de os grandes grupos económico.-mediáticos, el oligopólico Grupo Clarín consiguió una extensión de la medida cautelar gracias a la cual seguirá eximido de adecuarse a las disposiciones y límites de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual sancionada hace tres años