Corrupción y democracia

Varios casos de corrupción que ocuparon primeras planas de los medios hegemónicos en los últimos meses, viralizados a través de las redes sociales, dejaron dos razonamientos: 1) si son gobiernos de izquierda es imposible que hayan cometido ninguna irregularidad y cualquier denuncia es parte de una estrategia de intervención imperialista, y 2) quienes dicen que si estos gobiernos de izquierda han cometido actos de corrupción, entonces, toda la izquierda es corrupta. Aclaremos: ambos razonamientos son por demás falaces y engañosos.

Un selfie con Francisco

El presidente argentino Mauricio Macri realizó una visita protocolar al Papa. Lo de protocolar fue la definición de la ministra de Relaciones Exteriores Susana Malcorra, para alejar malos o buenos entendidos. Fue tan protocolar como breve y fría. Bergoglio, ciudadano argentino, lo recibió en su oficina y no en su casa de Santa Marta como sí 

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Escándalo, sobornos… y ¡otra vez Blatter!: tarjeta roja por el Fifagate

Al igual que con los fondos buitre y los presos de Guantánamo, se hace uso ilegal de la extraterritorialidad de la ley estadounidense, quizá para impedir el Mundial en Rusia. Mientras, el reelecto presiudente de la FIFA, Joseph Blatter ha pasado por alto sobornos y estafas a países anfitriones de eventos de la FIFA, y favoreció la corrupción, el maltrato y la muerte de obreros en todo el mundo y la destrucción de comunidades enteras para construir estadios.

Buitres y desestabilizadores mediáticos quieren apoderarse de nuestros recursos

Todas las luces de alarma permanecen encendidas en el norte y en el sur del sur. Se han intensificado campañas para desestabilizar nuevamente en este 2014 a los gobiernos de Venezuela y Argentina, en experiencias que bien pueden ser replicadas en cualquier otro país latinoamericano cuyos recursos naturales sean apetecidos por las potencias centrales. Hoy se ataca en dos flancos: Argentina en lo financiero y Venezuela en lo social, económico y militar

La comunicación en una Venezuela sin Chávez

Hoy, en medio de algunos cambios más de nombres que de formas o contenidos, se hace necesario repensar, desde el chavismo, la forma de información y de comunicación, los modos de construir un nuevo relato de país, la nueva narrativa de identificación y señas identificatorias propias. Y debe pensar en incorporar en la recepción de los mensajes a esa otredad que ha sido demasiadas veces obviada.

Un país huérfano

Dolor. Inmenso dolor de todo un pueblo desolado en las calles. ¿Quién, chavista o escuálido (antichavista) puede imaginarse a Venezuela sin Chávez, a Latinoamérica sin él? Pero, como decía Alí Primera, el cantautor revolucionario venezolano, los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos.
Hugo Chávez, la locomotora que impulsó la construcción diaria de la Patria Grande, la de los pueblos, deja una nación huérfana. Perdón, deja una patria huérfana. La era está pariendo un corazón, no puede más, se muere de dolor…”, diría Silvio Rodríguez.